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Clara - Irene

Difícil dilema el de las mujeres y su lucha por la igualdad, Clara Campoamor estuvo ignorada por la dictadura franquista y sus herederos, mujeres supeditadas al varón en todos sus actos, ella logró el voto femenino allá por 1933 en una sociedad dominada por el machismo, luchó por la igualdad en el acceso a la educación, la abolición de la prostitución, el derecho al voto y la capacidad de la mujer para tomar las riendas de su vida en libertad, pero fue denostada por otras mujeres incluso del gobierno, entre ellas Victoria Kent, que opinaba la carencia de preparación social y política para ejercer el voto, ¿cómo lo lograrían si no tenían acceso a la educación?, estaban en una sociedad profundamente machista y junto a la iglesia la defenestraron de tal manera que no logró el escaño en el Congreso. Clara junto a otras como Maruja Mallo, Marga Gil-Roësset, María Zambrano, María Teresa León, Josefina de la Torre, Rosa Chacel, Ernestina de Champourcín, Concha Méndez hay muchas más, recientemente reconocidas su importancia en las letras y otras facetas artísticas, pero anteriormente ignoradas por la discriminación de género, han sido homenajeadas para que no caigan en el ostracismo de nuestra historia.

Ahora le toca a otro grupo de mujeres que luchan por la igualdad, la voz la lleva Irene Montero que está siendo atacada por los herederos del franquismo, la prensa en incluso ninguneadas por parte del PSOE, algunas personas de UP la defienden tibiamente o callan por la Ley «Si solo es Si», incluso una Vicepresidenta manifiesta que se tomara por Ley las medidas necesarias para garantizar la adecuada protección de las mujeres, pero obvia el consentimiento expreso, esto es poner en duda una palabra sobre otra, cuando muchas veces la coacción, estar en estado de embriaguez o de cualquier psicotrópico, es aprovechada para violar. Se aprobará la Ley en el Congreso con el apoyo de los llamados conservadores de todo tipo, en lugar de llamarlos neo-franquistas, estos varones del Congreso tienen madre y pareja, aunque a estas últimas llaman esposas, ya la palabra tiene connotación machista, esposa es sinónimo de grillete, así las desean esposadas y sumisas, y las mujeres de esos partidos aceptan esa sumisión en su contra. Dentro de 80 años se reconocerá a ese valiente grupo de mujeres en su lucha por la igualdad, pero mientras ese momento llega, están poniendo en duda la palabra de una mujer para casos de violaciones.

 

José Enrique Centén Martín

https://www.vitrubio03.es

facebook.com/jcentenmartin 

twitter.com/centn/

 

 

 

 

80 DÍAS QUE CAMBIARON EL MUNDO.

Siéntate, lector, y ponte cómodo. Mi artículo de hoy es largo. Te lo advierto de antemano por si no te agrada leer. Pero si te atreves, te gustará. Guárdalo como oro en paño: la memoria nos hace jugarretas y, tal vez, en unas décadas, necesites contarlo a tus nietos.

27 de diciembre de 2019:

La doctora Jixian, médica de la República Popular China, avisa por Wasap a siete colegas chinos de que en los últimos días está atendiendo en Wuhan “a muchos pacientes con extrañas neumonías bilaterales”. Incluso les envía fotos de las autopsias. El oftalmólogo Li Wenliang, que ha recibido ese mensaje confidencial de su colega, lo reenvía por Wasap a un centenar de médicos de su Universidad, pidiéndoles que tomen precauciones.

3 de enero de 2020:

La policía política china detiene al oftalmólogo Li Wenliang y lo acusa de difundir rumores falsos, un delito penado con hasta siete años de prisión. Antes de ser liberado, Li Wenliang es obligado por sus captores a firmar la denominada “carta de reprimenda”: retractarse de sus afirmaciones y prometer, bajo amenaza, que no alentará más el tema del “falso virus”. La “carta de reprimenda” finalizaba así: "Te lo advertimos seriamente, camarada: si sigues obstinado con tal impertinencia y continúas con esa actividad ilegal, serás llevado ante la Justicia del Pueblo. ¿Lo entiendes, camarada?"

31 de enero de 2020:

Caos en China por el COVID. Ya hay casos también en Corea del Sur, Italia e Irán. En España se declara el primer enfermo de COVID: fue en Canarias, y era un caso importado. La Organización Mundial de la Salud (O.M.S.) declara oficialmente la situación del COVID, a nivel planetario, como una “Emergencia Sanitaria Internacional”.

6 de febrero de 2020:

China sigue sumida en el caos. Ese día, arden de indignación las redes sociales chinas: acaba de fallecer de COVID el oftalmólogo Li Wenliang, alias “el reprendido”, el primero en alertar públicamente del problema. El Partido Comunista Chino corta Internet.

13 de febrero de 2020:

El previsto Congreso Internacional de Telefonía Móvil de Barcelona anuncia su aplazamiento por miedo a la COVID. Ada Colau, Pedro Sánchez y sus ministros afirman ante la prensa que “la decisión no responde a razones de Salud Pública”. Sin embargo, ahora sabemos por boca de la ministra Yolanda Díaz que ella sí había puesto en marcha un "plan de choque laboral “ante la "grave perspectiva de que el virus, desde Italia, llegase a España”. Un plan que, también según la ministra, fue ignorado por el resto del Gabinete tachándola de alarmista.

26 de febrero de 2020:

Primer caso autóctono de coronavirus en España (Sevilla). Pedro Sánchez afirma ante la prensa que “estamos bien preparados para recibir al virus”. Fernando Simón, portavoz sanitario del Gobierno, corea con su jefe que “en España no se esperan más de dos o tres casos de COVID”. El “estamos bien preparados” de Sánchez incluía bolsas de la basura como trajes protectores, una mascarilla quirúrgica cada semana, ausencia total de EPIS y carencia de test de antígenos.

3 de marzo de 2020:

Asia y parte de Europa, desbordadas por el COVID. En España, ese día, se declara oficialmente el primer fallecido por COVID (Valencia). El Gobierno español, obviando el virus y la alerta de la O.M.S., centra sus esfuerzos en el problema más grave de España: el heteropatriarcado opresor. Por ello, alienta las manifestaciones feministas programadas para cinco días después. Y así, al mantener las manifestaciones feministas en la agenda, no le queda otro remedio que permitir también los toros, el fútbol y la reunión de VOX en Vistalegre, con un Ortega Smith “acatarrado”.

4 de marzo de 2020:

Ya hay 228 casos oficiales de coronavirus y dos fallecidos en España. El Gobierno emite un mensaje de condolencia a los familiares y anima a salir a la calle el 8M “porque sin feminismo no hay futuro” y porque “en el feminismo nos va la vida”, y porque "el machismo mata más que el virus". Mi artículo de Facebook sobre este asunto, en ese día, incide en la conveniencia de NO celebrar manifestaciones en España. Decía así:

<<Temiendo al coronavirus, el Ministerio de Sanidad ha prohibido las aglomeraciones en los Centros de Salud, en los Hospitales, en los eventos deportivos, en las Ferias de Comercio, en los Congresos Médicos, en los besamanos religiosos y en las procesiones de Semana Santa. Pero no hay problema para el próximo 8 de marzo. Irene Montero, aunque muramos todos, tendrá su fiesta de pijamas. Y ni el coronavirus impedirá que el próximo 8 de marzo estas activistas moradas se citen en las plazas de España y, al unánime grito de “sola y borracha yo quiero llegar a casa”, pidan el fin del heteropatriarcado opresor y el fusilamiento del cromosoma Y>>.

5 de marzo de 2020:

El Ministerio de Sanidad y las Comunidades Autónomas, en plena parálisis por el análisis, siguen sin establecer un protocolo médico-asistencial para el COVID. Silencio oficial absoluto: se está gestando la “cogobernanza del COVID”, que en lenguaje más sencillo significa “echarle el muerto al otro”.

7 de marzo de 2020:

Ya hay en España 430 casos oficiales de coronavirus y 10 fallecidos. El Partido Sanchista y Unidas Podemos, sin importarles nada la debacle mundial, afirman en las redes sociales que “mañana, 8M, hay que llenar las calles”. Y el Ministerio de Sanidad, por boca de su desnortado gafe Fernando Simón, afirma que “el brote de la COVID está bajo control”, y que deja “al criterio de cada cuál” su asistencia a la manifestación feminista de mañana.

8 de marzo de 2020:

Se celebran en toda España grandes manifestaciones feministas: cientos de miles de personas (ministras incluidas, pero llevando guantes protectores) salen a la calle a corear las consignas del Ministerio de Igual Da. También VOX, por su cuenta, desoye la opinión de muchos de sus militantes y celebra una reunión de nueve mil personas en Vistalegre, donde un mustio Ortega Smith, sonándose los mocos, va dando la mano a los asistentes. Los toros, los partidos de fútbol y otros eventos deportivos multitudinarios siguen sin ser prohibidos por el Gobierno. No pueden hacerlo: tendrían que suspender la fiesta de pijamas de Irene Nomentero, y eso sería una catástrofe para el antiheteropatriarcado opresor y las gallinas veganas.

9 de marzo de 2020:

Misteriosamente, todo cambia al día siguiente de la imprescindible manifestación del 8M. Su Sanchidad, en una solemne intervención en Radiotelevisión Espantosa, con mala cara y ojeras, afirma el 9 de marzo que “tiene nuevos datos desde la noche anterior”, y que “se van a estudiar nuevas medidas contra el coronavirus”. Tócate los huevos, moreno.

11 de marzo de 2020:

Irene Nomentero y medio Ministerio de Igual Da aparecen contagiados, contagiadas y contagiades tras el festival callejero del 8M. También dan positivos la esposa de Pedro Sánchez, la ministra Carmen Calvo y muchos otros cargos y cargas del Gobierno, que habían luchado a brazo partido en las calles por la victoria del feminismo. Tan es así, que Unidas Podemos se dirige al registro de partidos políticos para cambiar su nombre por el de Unidas Tosemos. Asimismo, hay muchos positivos entre los simpatizantes de VOX reunidos en Vistalegre.

12 de marzo de 2020:

El Gobierno, a buenas horas mangas verdes, reconoce que la situación en España es grave, y que hará caso a la resolución del 31 de enero de la O.M.S., y que “tomará medidas contundentes con un Estado de Alarma a partir del día 15” (sic). En mi artículo de Facebook, ese 12 de marzo, yo decía esto:

<<¡Quién lo iba imaginar! ¡Quién lo iba a suponer! ¡A quién se le iba a ocurrir! Era, verdaderamente, algo que a nadie sensato se le podía pasar por la cabeza. Si a principios de marzo un virus corría como la pólvora por España, y ya había jodido a Italia, a Corea, a Irán y a China, era impensable que cientos de multitudinarias manifestaciones por toda la geografía pudieran tener efecto alguno en la propagación del virus. Una ensoberbecida Ministra de Igualdad, recién pisada la moqueta y con muchas ganas de apuntarse un tanto, convocaba a los españoles y a las españolas, a los inscritos y a las inscritas, para salir felizmente a la calle el domingo 8 de marzo. Y así fue. Cientos de miles de personas salieron jubilosas a gritar consignas feministas, a estrecharse las manos, a besarse en las mejillas o en la boca y a sostener entre todas las mismas pancartas. ¡Quién lo iba imaginar! ¡Quién lo iba a suponer! ¡A quién se le iba a ocurrir! Era ése un escenario sin repercusión posible en la cadena del virus, en su transmisión humana. Era impensable que tal cosa supusiera un peligro de aceleración de la epidemia. Ni las mentes más brillantes, ni los epidemiólogos más listos, ni Albert Einstein redivivo, hubiesen caído en la cuenta. Ahora, tras el dislate, el Gobierno, por fin, va a decretar el Estado de Alarma. Eso de que varios enfermeros con trajes espaciales hayan entrado al chalé de Galapagar para tomar muestras orofaríngeas a don Pablo Iglesias y a doña Irene Nomentero ha debido de alarmar a los políticos. De ahí, el Estado de Alarma. Una alarma que no existía entonces, el pasado 8 de marzo. Casi anteayer. Y no había alarma por una sola razón: por no alarmar>>.

15 de marzo de 2020:

El Consejo de Ministros declara el “Estado de Alarma”, una medida que ahora (por sentencia del Constitucional) sabemos que no fue la correcta: al parecer se quedaron cortos, ya que se hubiese necesitado un Estado de Excepción para restringir las libertades.

Bien, lector. Hasta aquí lo sucedido en esos primeros 80 días de 2020 que cambiaron España y el mundo. Fueron 80 días que podríamos resumir en una sola frase: la Política, en su aspecto más ruin y miserable, primó sobre la Salud. Fueron semanas, y luego meses, en que los profesionales sanitarios nos “protegíamos” del virus con bolsas de la basura y mascarillas caducadas. Y fueron también unos días donde no había test de PCR para nadie, salvo si te apellidabas Casado, Sánchez, Rufián, Echenique, Iglesias o Nomentero. Y fueron también unos días donde la élite de la izquierda progresista-feminista-antifascista que se había contagiado el 8M se olvidó de su tan querida Sanidad Pública (véanse los llantos de Almodóvar) y buscó atención sanitaria en la Clínica más selecta de Madrid: en la Ruber. De hecho, a esa clínica la llegaron a llamar Ruberlingrado.

Denunciar entonces esas cosas en Facebook tuvo, en mi caso, un fuerte coste personal: insultos en redes sociales, anónimas amenazas de muerte, acusaciones de estar “contra el Gobierno”, acusaciones de “machismo”, acusaciones de “fascista”, burlas de “se te ve el plumero”, mofas llamándome “capitán a posteriori”, e incluso el enfriamiento de dos o tres amistades que yo creía sólidas, de ésas que se arrastran desde la niñez pero que la política corrompe. Y las excusas más frecuentes del Gobierno siempre eran éstas: “nadie lo podía saber” y “vamos haciendo lo que nos dice un Comité de Expertos”. Luego se supo que era mentira, que jamás existió el tan mentado Comité de Expertos.

Bien. Pues hoy, 1 de febrero de 2023, justo tres años después, ya se sabe casi todo. Pero que no se nos olvide nunca. Los muertos por COVID tenían nombres y apellidos. Y España, aunque con buena “memoria histórica”, es un país de malísima “memoria personal”. Sobre todo, si el cadáver no yace en una cuneta.

Firmado:

Juan Manuel Jimenez Muñoz.

Médico y escritor malagueño.

EL DAÑO YA ESTA HECHO

Después de tantas y tantas acusaciones a los jueces, a los medios de comunicación, a todo lo que se meneaba cerca de la Ley del Solo si es si y la criticaba, llamándoles retrógrados, fascistas, machistas, y un sinfín de descalificativos, por no reconocer la torpeza realizada en la confección de la nueva Ley, debido a la prepotencia y soberbia de algunos miembros del gobierno y la aceptación y defensa a ultranza de todo el gobierno, ahora, anuncian que van a modificar la Ley.

Después de más de 280 rebajas de penas y más de 20 violadores excarcelados por ahora, debido a la incompetencia de los culpables de este desaguisado jurídico, y a sabiendas que las elecciones municipales y comunitarias están a la vuelta de la esquina, siempre en pro de evitar que la ciudadanía no les voten, les urge modificar la Ley para evitar el atropello cometido por más tiempo y así  intentar quedar bien en la foto electoral.

Está muy bien que dobleguen a los prepotentes y soberbios y lleven a cabo esta mejora para evitar en el futuro lo sucedido.

Pero que no nos engañen y salgan explicando la verdad de la situación. Con esta modificación o derogación de la Ley, no se puede evitar que, por el hecho de haber existido la Ley Chapuza, seguirán saliendo violadores de la cárcel y seguirán sucediendo  reducciones de condenas para todos los presos condenados con anterioridad a la nueva Ley , ya que la irretroactividad de las leyes no se pueden aplicar debido a que la Constitución Española, en su artículo 9.3, prohíbe la aplicación de los efectos de las normas a situaciones o hechos surgidos o acontecidos antes de su entrada en vigor, especialmente si son restrictivas de derechos individuales, no favorables o de carácter sancionador.

Porque todas las leyes que sean favorables al reo, tal y como dice el artículo 2.2 del Código Penal: “tendrán efecto retroactivo aquellas leyes penales que favorezcan al reo, aunque al entrar en vigor hubiera recaído sentencia firme y el sujeto estuviese cumpliendo condena…”

O como se detalla en el artículo 7 del Convenio Europeo de Derechos Humanos “No hay pena sin ley. Nadie podrá ser condenado por una acción o una omisión que, en el momento en que haya sido cometida, no constituya una infracción según el derecho nacional o internacional. Igualmente, no podrá ser impuesta una pena más grave que la aplicable en el momento en que la infracción haya sido cometida.”

Ayer, en Antena 3 noticias, lo dejo muy claro la Juez María Jesús del Barco, decana de los jueces de Madrid, sobre cómo afectará esta modificación de la ley en las actuales y futuras condenas. Afirma que la modificación de la ley no revertirá las rebajas de condena realizadas.

"Todo el tiempo de vigencia de la ley no impedirá que se sigan revisando las condenas que han sido impuestas porque en cuanto esta ley resulta más favorable, deben revisarse las condenas, aunque mañana se derogase",

La decana asegura que la modificación "no soluciona" la situación que ha beneficiado a cientos de condenados tras la revisión de las penas. "Estos beneficios seguirán produciéndose para todas las penas impuestas", asegura.

Explica que aquellas condenas que no han sido revisadas todavía quedan en la misma situación actual. La decana, subraya que todas ellas "deben seguir revisándose" porque "en cuanto resulta ser una ley más beneficiosa para los condenados debe seguir aplicándose a las condenas ya impuestas".

Una vez entre en vigor la modificación, deberá comprobarse si es más beneficiosa que la anterior o si es, al contrario. "Esta modificación se podrá aplicar para los hechos que se cometan a partir de la publicación desde su entrada en vigor".

Pues este es el resultado del paso de Irene Montero por el campo legislativo, esto no tiene arreglo, la modificación de la norma ahora no evitará la revisión de las sentencias, por la misma razón: seguirá rigiendo la ley penal más favorable. Y no se puede fiar todo al Tribunal Supremo pues el mismo deberá estudiar la aplicación de la ley al caso concreto.

En fin, bienvenida sea la cordura para evitar que esto siga favoreciendo a más delincuentes sexuales y se aplique cuanto antes la nueva Ley o modificación de la anterior, cuanto antes se apruebe, antes se aplicara para los nuevos delitos.

Bravo, por todos aquellos que hicieron posible la aprobación de esta Ley con su voto a favor en el Congreso de los Diputados, pues ellos son tan culpables con la ministra de igualdad, aunque ahora lleven algunos meses negando la mayor.

Hay que ver lo que son capaces de hacer por interés partidistas, señorías, las prisas son malas compañeras, dejen que los expertos perfeccionen sus ideas, no quieran ser mas papistas que el papa.

Miguel Pedrosa

EL PLUMERO

Algunos tertulianos acaban sus comentarios a mis artículos de Facebook con la manida frase de “se te ve el plumero”. Eso merece respuesta.

Dice la Real Academia de la Lengua que “mostrar el plumero” significa <<que se notan a las claras las verdaderas intenciones de alguien que pretende engañarnos>>. Es decir: que, según esa definición, yo escribo en Facebook una cosa pero en realidad pretendo decir la contraria; y además de falso soy estúpido, pues me pillan en la mentira. Pues verás, lector: no es así. Yo soy más simple que la tabla del uno. Más simple que el mecanismo de un chupete. ¿Cómo te lo explicaría para que me entendieras? A ver. Tú, lector, con esa agudeza que te caracteriza, crees haber descubierto “que se me ve el plumero”. En otras palabras, que con mi ironía y mis chascarrillos ataco disimuladamente a los cuatro sociópatas que, coaligados en un Frente Popular, mandan ahora en España: Sánchez, Iglesias, Junqueras y Otegi. Pues te equivocas, lector: no los ataco con disimulo. Los ataco a las claras y con toda mi artillería: con toda la irreverencia de que soy capaz sin caer en el insulto. Y mucho más que se merecen estos cuatro jinetes del Apocalipsis, estos cuatro caballos de Bonanza, estas cuatro plagas que nos han tocado en suerte, lo más venenoso para España desde el rey Fernando Séptimo.

Por lo tanto, lector, no es que hayas descubierto tú la punta de mi plumero: me he descubierto yo. Porque cualquier ciudadano responsable y con una herramienta poderosa (no me refiero a mi falo, sino a mi escritura adictiva) tiene la obligación de evitar que Sánchez nos convierta en súbditos de Sánchez; y tiene la obligación de evitar que Iglesias nos convierta en súbditos de Maduro; y tiene la obligación de evitar que Junqueras perpetre otro golpe de Estado; y tiene la obligación de evitar que Otegi reescriba la historia de la Transición al dictado de la ETA.

Uno ha de saber dónde debe situarse tan sólo con observar a quienes tiene delante. Yo me di cuenta hace mucho, cuando vi los rostros y las hechuras de los candidatos de Podemos en unas elecciones municipales, y pensé que se dirigían a un casting para “Torrente 5”, por el culo te la hinco. Luego averigüé los antecedentes laborales y penales de cada candidato, y eso fue peor que lo del casting.

Así que no me molestes más con la frase del plumero: me importa un huevo. Si para que desaparezca el sanchismo, mi página de Facebook beneficia de rebote al Partido Popular, a Ciudadanos o a Vox… bienvenido sea. Lo asumo. Como socialdemócrata de la vieja escuela, como republicano con gotas de sangre jacobina, lo admito como un mal menor: como un pequeño efecto secundario.

Porque la prioridad, en estos momentos tan críticos, es que en Cataluña no multen a nadie por rotular en español.

La prioridad es que a los etarras no les hagan homenajes en sus pueblos.

La prioridad es que ningún médico se tenga que exiliar de Baleares por no hablar el catalán.

La prioridad es que los delitos de sedición y de malversación vuelvan a estar donde estaban: en el Código Penal.

La prioridad es que a los okupas los expulsen de la vivienda okupada.

La prioridad es que se cierren definitivamente las ilegales “embajadas” catalanas.

La prioridad es que los violadores vuelvan al lugar de donde Irene los sacó: a la cárcel.

La prioridad es que el Falcon no se use para ir a los conciertos de Serrat.

La prioridad es que Podemos deje de señalar a Amancio Ortega y a todos los empresarios de éxito como si fuesen delincuentes.

La prioridad es que cualquiera pueda ser homenajeado en una Universidad sin que las huestes podemitas lo linchen a la salida.

La prioridad es que cualquiera pueda hacer campaña electoral sin que le revienten los mítines a pedrada limpia.

La prioridad es impedir “alertas antifascistas” de quienes pierden elecciones.

La prioridad es que los inventores de los escraches se vayan por fin a la mierda.

La prioridad es que dejemos de decir gilipolleces: niños, niñas, niñes; ellos, ellas, elles.

La prioridad es que todos los españoles nos enteremos, al fin, de por qué nos hemos enemistado con el pueblo saharaui.

La prioridad es que no exista jamás otro Tezanos.

La prioridad es que un nuevo Presidente del Gobierno pueda jugar a la petanca con verdaderos ancianos.

La prioridad es que nadie amenace con derogar la prisión permanente revisable para asesinos en serie, violadores incorregibles y asquerosos pederastas.

La prioridad es desenmascarar a demagogos que prometen pagas vitalicias a ocho millones de votos.

La prioridad es impedir que burócratas que no saben ni plantar una lechuga ordenen a los campesinos cómo tienen que manejar sus cultivos, sus perros de pastoreo y sus animales de labranza.

La prioridad es recuperar la concordia de la Transición Democrática, enterrar definitivamente 1936 y ponernos a trabajar pensando en el 2036.

Y la prioridad, en resumidas cuentas, es que el Gobierno de España trate con el mismo respeto a todos los españoles: hombres y mujeres, hablen como hablen, follen como follen, vivan donde vivan y voten a quien voten.

Por eso tengo plumero.

Firmado:

Juan Manuel Jimenez Muñoz.

El del plumero.

TÚ ELIGES

Esto no va de izquierdas ni de derechas, ni de otras ideologías, esto va de tu salud, la de tus hijos, hermanos, padres, abuelos, esto va de que cuando necesitemos un medico de urgencias, lo tengamos cerca, en nuestro municipio y no a más de 10 kilómetros por carreteras locales y llenas de curvas, a más de 10 minutos para los que tengamos coche, a una eternidad para los que dependan de una ambulancia.

La vida de los nuestros, tu vida, la de tu hijo, puede irse por no disponer del medico de urgencias en tu municipio.

Las urgencias salvan vidas, no me cansare de decirlo.

Aunque tengas sanidad privada, tienes que desplazarte con vehículo a más de 15 kilómetros como mínimo para llegar, si llegas. Una urgencia/emergencia se ha de atender rápidamente, pues si tardas mas de 10 minutos puedes perder a tu ser querido, o tu propia vida.

De ti depende que empeoremos en la salud pública, TÚ ELIGES

No se puede volver a votar a semejantes irresponsables que solo velan por sus puestos y acobardados de enfrentarse a los que mandan por si les quitan de su sillón.

A este partido político, en las próximas elecciones no hay que votarles, están jugando con nuestra salud, se están riendo de nosotros.

Si quieres mejorar la salud publica en tu municipio, TÚ ELIGES a quien le vas a dar tu confianza.

 

Miguel Pedrosa

TÚ ELIGES

Alcalde, levanta el culo de tu sillón

Es mas que preocupante la situación que vivimos en Colmenar Viejo con el servicio de Urgencias, que no existe desde hace más de tres años.

No es admisible que un municipio con más de 50.000 habitantes no disponga de un medico de urgencias y un pediatra para tender los más de 19.000 casos de urgencias que se suelen dar en los últimos años con menos habitantes.

No es tolerable que el señorito este sentado en su sillón y no se moleste en movilizar a su pueblo para luchar, conjuntamente, para que la señora Ayuso nos devuelva un derecho constitucional que ya teníamos y que por ahorrarse dinero nos ha robado desde que comenzó la pandemia.

¿Cuántos colmenareños han podido fallecer, en los últimos tres años, por la falta de un servicio de urgencias donde acudir rápidamente cuando han sufrido un percance en la salud?

Las urgencias salvan vidas señor alcalde, los médicos son fundamentales para salvar la vida de los colmenareños.

Déjese de enviar cartitas de amor a su consejero de sanidad, y digo su consejero porque son del mismo partido. En realidad, lo que demuestra con su actitud, es que no tiene usted lo que debe tener para movilizar al pueblo colmenareño y enfrentarse a Madrid en defensa del servicio de urgencias.

No permita más le manden callar desde Madrid, demuestre que esta por los colmenareños y no por su partido y su propio interés.

¿Duerme usted tranquilo, a sabiendas de que un vecino puede estar perdiendo la vida por falta de una rápida asistencia médica?

Mueva ya el culo del sillón y movilice a su pueblo con manifestaciones frente a la consejería de sanidad en defensa de nuestro servicio de Urgencias.

Ponga usted, con nuestros impuestos, autocares a disposición de los vecinos para acudir a las puertas de la Consejería de sanidad.

Espero que en este mes de enero lleve a cabo una movilización para luchar por ese imprescindible servicio como es el servicio de Urgencias.

Si no lo hace, esta claro que intereses le mueve a usted, que no son los de los colmenareños.

Colmenareños, si no hay movilización, no puede volver a salir este partido en las próximas elecciones….

O ellos o la salud de los tuyos…  TÚ ELIGES.

Miguel Pedrosa

GOLPES DE ESTADO A LA CARTA

Miles de energúmenos antidemócratas se lanzaron a las calles brasileñas para torcer la voluntad de su país por vía de la fuerza. Ignorando lo que las urnas decidieron a nivel nacional, suplantando con la violencia física el voto mayoritario de sus conciudadanos, hicieron de su capa un sayo y escogieron la coacción para imponer sus deseos. Que lo sucedido en Brasil es un golpe de Estado, nadie en el mundo lo duda. Que la durísima actuación policial para frenar el golpe ha sido completamente necesaria, tampoco. Que las penas para los revoltosos serán muy severas, tampoco lo duda nadie. Y, además, el Gobierno brasileño ha tomado enérgicas medidas para que la felonía no se repita.

Miles de energúmenos antidemócratas se lanzaron a las calles de Estados Unidos para torcer la voluntad de su país por vía de la fuerza. Ignorando lo que las urnas decidieron a nivel nacional, suplantando con la violencia física el voto mayoritario de sus conciudadanos, hicieron de su capa un sayo y escogieron la coacción para imponer sus deseos. Que lo sucedido en Estados Unidos fue un golpe de Estado, nadie en el mundo lo duda. Que la durísima actuación policial para frenar el golpe fue completamente necesaria, tampoco. Y que las penas para los revoltosos serán muy severas, tampoco lo duda nadie. Y, además, el Gobierno estadounidense ha tomado enérgicas medidas para que la felonía no se repita.

Miles de energúmenos antidemócratas se lanzaron a las calles de Cataluña para torcer la voluntad del país por vía de la fuerza. Ignorando lo que las urnas decidieron a nivel nacional, suplantando con violencia física el voto mayoritario de nuestros conciudadanos, hicieron de su capa un sayo y escogieron la coacción para imponer sus deseos. Que lo sucedido en Cataluña fue una bromilla pesada, nadie en este Gobierno lo duda. Que los policías que frenaron a los revoltosos son unos piolines piojosos, tampoco lo duda el Gobierno. Que los autores intelectuales y materiales de la traición ya están en la puñetera calle (y libres de cargos), tampoco es motivo de duda. Y, además, el Gobierno español ha tomado enérgicas medidas para que la felonía se repita periódicamente: ya ha “arreglado” el Código Penal para que los “revolucionarios de los lazos amarillos” no sufran molestia alguna en el próximo golpe de Estado.

Cagoentoloquesemenea y mitad del cuarto más.

Firmado:

Juan Manuel Jimenez Muñoz.

Estupefacto.

FELIZ NAVIDAD, AMIGOS Y AMIGAS DE FACEBOOK

Hay en Europa un movimiento cada vez más ruidoso que promueve la desaparición de la terminología cristiana en las distintas festividades del año. Así, hace varias semanas, desde algunos medios de comunicación y desde ciertas redes sociales, pretendían que este mes no nos dijésemos “Feliz Navidad”, sino “Felices Fiestas”; o, usando terminología pagana, “Felices Saturnales”. Eso sí: para estos grupos tan supuestamente laicos y tan supuestamente “de progreso”, felicitar por sus verdaderos nombres el Ramadán mahometano, el Janmashtami hinduista y el Yom Kipur judío sigue siendo aconsejable. Pero justamente porque no me sale de los huevos entrar en jueguecitos anticristianos, es por lo que, aunque agnóstico y rojillo, tengo el placer de felicitaros la Navidad de 2022: la fiesta de mis mayores, la fiesta que viví con mis maestros, la fecha del nacimiento de Jesús, el autor de las bienaventuranzas, un hombre esencialmente justo tanto para creyentes como para no creyentes.

También he leído en las redes sociales las exigencias vocingleras de muchos progresistas de salón y de varias ONG subvencionadas para “que los templos católicos abran sus puertas estas noches gélidas de invierno y acojan en su interior a las personas sin techo” (sic). Arguyen que la Iglesia Católica cobra del Estado, y tiene esa obligación social. Yo apoyo esa buena idea sin ningún género de duda: que abran los templos las puertas. Y apoyo la idea con el mismo entusiasmo que (estoy seguro) la van a apoyar las sinagogas judías, las mezquitas mahometanas, los templos budistas y las casas de oración de los Testigos de Jehová. Todas ellas cobran también del Estado y, no cabe duda, abrirán de par en par sus puertas a los sin techo para que no sólo los templos católicos monopolicen la caridad. Como también estoy seguro de que los locales de UGT, Comisiones Obreras, CNT y CSIF, que tienen calefacción central y están vacíos por vacaciones, y cobran subvenciones del Estado, abrirán sus puertas a los indigentes para no ser menos que los católicos. Y… ¿qué decir de la Patronal (CEOE y CEPyME)? En sus locales pagados por el Estado no sólo hay calefacción central, sino conserjes con gorra de plato: los indigentes se sentirían allí como en su propio boquete de cajero automático. Ah. Y no se nos olviden las sedes centrales y provinciales del PSOE, de Podemos, del PP, de VOX, de Ciudadanos, de Compromís, de Bildu y de Esquerra. Estoy seguro de que estos partidos políticos, tan sensibilizados con la justicia social, y tan regados con dinero del contribuyente, no dejarán sola a la Iglesia Católica en el honor de dar techo a los pobres.

“Solucionado” ya el asunto de los sin techo, permitidme, amigos míos, varios consejos personales para el próximo año. Cuidad la dieta. Haced un poco de ejercicio físico. Abandonad el tabaco. Evitad la soledad. Sed optimistas. Tened a mano un buen libro, o buena música. Ah. Y mantened el buen humor: reíos de vosotros mismos; y reíos, incluso, de las cosas tristes. No hay nada más potente que la risa, ni nada que descoloque más al adversario que la ironía o el sarcasmo. Y para el próximo año, haced un firme propósito: no perdáis el tiempo con quien no os quiere, o con quien no os lo demuestra, o con quien no desea caminar a vuestro lado, o con quien responde a vuestras atenciones con total indiferencia. Alejad de vuestras vidas, definitivamente, a quienes les importáis un rábano. Sé que es muy natural desear sentirse querido por todos, pero eso es imposible: la amistad, como el amor, necesita de la continua complicidad y del continuo alimento de dos. No sólo de ti. Nuestro tiempo, nuestra energía y nuestros sentimientos son lo más valioso que poseemos, y son finitos. Cuídalos. Y repártelos con quienes comparten contigo los suyos. Únicamente con ellos. El resto, no merece la pena.

Amigos y amigas de Facebook: los personajes de mis novelas y yo os deseamos Feliz Navidad. Eso, al menos, me comunica desde el más allá mi tío Edelmiro, el de la boina con antenilla, el que regalaba gallinas enjauladas al urólogo que le trataba la “prótola”.

Un abrazo de este amigo que tanto os debe.

Firmado:

Juan Manuel Jimenez Muñoz.

Médico y escritor malagueño.

 

EL GOLPE

Lo siento, amigo lector. Sé que estás enredado en las compras navideñas, en instalar el Belén y el abeto, o en el desenlace del Mundial de Qatar. Siento joderte la fiesta, pero tengo muy malas noticias: desde hace exactamente tres días el Gobierno está dando un golpe de Estado. Supongo que te importará un carajo, que en tu devenir diario tienes (o crees tener) cosas más importantes entre manos (como pagar el recibo de la luz sin caer en la indigencia). No te lo reprocho. Pero, de aquí a nada, lloraremos lágrimas de sangre.

Toda la biografía del presidente Sánchez, desde que lo sorprendieron detrás de una cortina manipulando papeletas, está cimentada en un conjunto de mentiras. Basó su campaña a la presidencia del Gobierno en cinco promesas concretas: (1) ser el adalid contra la corrupción; (2) no gobernar con Podemos; (3) no pactar nunca con Bildu; (3) hacer cumplir la sentencia del Tribunal Supremo contra los golpistas catalanes; (4) traer a Puigdemont a España para ponerlo a disposición de la Justicia y (5) tipificar el delito de referéndum ilegal. No ha cumplido ni una sola de sus promesas. Ha hecho exactamente lo contrario de aquello a lo que se comprometió, de aquello para lo que fue elegido por los españoles. Por no mencionar asuntos tales como entregar el Sahara a Marruecos y romper nuestra alianza del gas con Argelia sin dar explicación de ninguna clase, como un auténtico sátrapa. No hay antecedentes de un presidente del Gobierno que haya basado su presidencia en un listado de mentiras y en un listado de deslealtades. Sánchez no tiene legitimidad para hacer lo que está haciendo, porque nada de lo que hace se sometió a las urnas. En cambio, sí tenía legitimidad para hacer exactamente lo contrario.

El Gobierno nos tiene acostumbrados a semanas esperpénticas, pero el pasado viernes, en pleno puente de la Inmaculada, descubrimos que ya no hay límites para Sánchez y Podemos. Descubrimos que se deroga efectivamente el delito de sedición, y por lo tanto vamos a ser uno de los pocos países de la Unión Europea que se quede sin esta barrera para proteger al Estado. Descubrimos que se rebajan las penas del delito de malversación y, por tanto, gracias al incorruptible PSOE, ahora hay dos tipos de corrupción: la buena, que es la que le interesa al Partido Socialista (y a sus socios separatistas), y el resto. Y además, casi lo más grave de todo, descubrimos el descarado desmontaje de la separación de poderes del Estado y el fin de la independencia judicial: el Gobierno amenaza, literalmente, con meter en la cárcel a los jueces díscolos. Lo nunca visto.

En palabras pronunciadas ayer mismo por los indignados jueces del Consejo General del Poder Judicial, y de las que se hace eco la prensa española y extranjera, “estamos asistiendo al fin de la separación de poderes”, “el manoseo del Poder Judicial es espectacular”, “ESTO ES UN GOLPE DE ESTADO contra la Constitución”, “este es el momento más delicado de la democracia española desde el 23F”. Palabras muy duras pronunciadas por los jueces en época de villancicos, lotería, polvorones y fútbol. Palabras duras que, por desgracia, pasarán desapercibidas entre tantas luces navideñas y entre tanto escándalo que nos inmuniza. Palabras muy duras que recordaremos pronto. Pronto, sí.

Dentro de nada, si el Dios en quien no creo no lo remedia, tendremos una Confederación Cantonal de Repúblicas Ibéricas donde antaño estuvo España. Y la tendremos ante la mirada atónita de la inmensa mayoría de los españoles, que se preguntarán unos a otros: <<¿Cuándo demonios hemos votado esto? ¿Cuándo demonios se ha cambiado la Constitución? ¿Cuándo demonios dimos permiso a nuestros representantes políticos para este absoluto desmadre? ¿Cuándo demonios dimos permiso a Cataluña, a Navarra, al País Vasco, a Baleares, para que se separaran de España? ¿Cómo es que hay jueces condenados por no plegarse a las exigencias del Gobierno, mientras que los golpistas están todos indultados? ¿De qué manera sutil se ha convertido el Tribunal Constitucional en la sede del PSOE? ¿Cómo es que están en la calle los socialistas condenados por los ERE? ¿Quién es el hijo de perra que nos trajo esta ruina?>>.

¿Te asombras, lector? ¿Me tomas por loco? ¿Me tomas por alarmista? ¿Te preguntas cómo va a ser esto posible? Yo te lo diré, lector: igual que fue posible en Venezuela, en Rusia o en Nicaragua; apropiándose el Gobierno lentamente, con nocturnidad y alevosía, y con mucha vaselina, del Poder Judicial, del CNI, de los medios de comunicación, de una moribunda monarquía y de todos los resortes del Estado. En otras palabras: anulando los contrapesos del Gobierno tal y como ya ha anulado Sánchez los tradicionales contrapesos internos del Partido Socialista, un erial donde ahora sólo se convocan las Ejecutivas para aplaudir al líder y hacerle las debidas reverencias. O en otras palabras: convirtiendo un presidente democrático en un Caudillo Populista al estilo de Hugo Chávez, de Nicolás Maduro, de Daniel Ortega, de Pedro Castillo, de Vladimir Hijodeputin o de Pablo Iglesias Turrión. En un Caudillo Populista que, por cierto, ya ha expresado públicamente su máximo deseo de psicópata narcisista: “pasar a los libros de Historia” por desenterrar un cadáver. Manda huevos.

Si hay una imagen visual perfecta de lo que es un Caudillo Populista, tal vez sea la que publica esta misma mañana la prensa española. Dice la noticia:

<<Rebelión sindical en La Moncloa por el uso perverso de la normativa sobre el aire acondicionado: el Comité de Empresa de La Moncloa denuncia que, debido al decreto de ahorro energético, los trabajadores han de llevar abrigo y bufanda para soportar el frío, mientras en la “zona noble” del Palacio los políticos trabajan en mangas de camisa>>.

En eso, querido lector, consisten las dictaduras caudillistas cubana, argentina, rusa, venezolana, peruana, nicaragüense o norcoreana: mierda para el pueblo y oro para las élites. Economatos sin víveres para la población general, y caviar iraní para el Régimen. Calefacción para los líderes, y frío para los demás. Así de sencillo. Así de triste. No hay más misterio.

Varios amigos de toda la vida –que sé que me quieren bien– me aconsejan que deje de opinar en las redes sociales:

<<Este es un país cainita. Ten cuidado>>, dice uno. <<Sin querer, le haces el juego a la “derecha”>>, dice otro. <<No te vaya a ocurrir algo malo>> me advierte un tercero.

Llevan razón mis amigos. Pero precisamente por eso, porque me aconsejan no opinar, me veo en la obligación de opinar. Ellos, mis amigos, me sugieren que renuncie (aquí y ahora) a la libre expresión en base a un mal futurible que pudiese caer sobre mi cabeza. Pero no se dan cuenta mis amigos de que el futurible ya no es futurible: es actual, y se llama “acojonar al discrepante para acallar sus razones”. Y en todo caso, yo ya me he resignado a ser un saco de boxeo: gracias al Dios en quien no creo, soy perfectamente fusilable por ambos bandos. Cagoentóloquesemenea y mitad del cuarto más.

El mal ya no es futurible, amigos y amigas de las redes sociales. El mal ya está aquí. El mal se llama intolerancia, totalitarismo y guerracivilismo. El mal se llama ponerle a otro el sambenito de “fascista” o de “rojo asqueroso”. El mal se llama creer que nuestra bandera, la española, tan solo puede gustar a los “fachas”. El mal consiste en que te okupen la casa y tardes años en recuperarla. El mal se llama declarar “alertas antifascistas” y tomar la calle a la fuerza cuando ganan los adversarios. El mal se llama suprimir la Historia completa de España de los programas educativos. El mal se llama “rodear el Congreso” si no te gusta el resultado de las urnas. El mal se llama prohibir hablar en español en los colegios de Cataluña. El mal se llama apedrear los mítines del oponente político. El mal se llama tener sindicatos vendidos al Gobierno y al separatismo. El mal se llama decir que defiendes la sanidad pública mientras llevas a tus hijos a la Ruber. El mal se llama denominar a los escraches “jarabe democrático”. El mal se llama apoderarse lentamente de todo el aparato del Estado. El mal se llama indultar a los golpistas y aliarse con los filoetarras. El mal se llama que te expulsen del Congreso por decir que los filoetarras son filoetarras. El mal se llama sacar a los presos de ETA de la cárcel sin haber cumplido sus condenas y sin una pizca de arrepentimiento. El mal se llama amenazar a los jueces con la cárcel si no se pliegan a los deseos del Presidente del Gobierno. El mal se llama censura. El mal se llama que cualquier hombre sensato evite entrar a solas en un ascensor con una mujer desconocida. El mal se llama señalar y acosar desde el Gobierno a periodistas de prestigio (Vicente Vallés, Pablo Motos…) para callarles la boca. El mal se llama hacer pronto diputados a los delincuentes Junqueras y Puigdemont a mayor gloria del Partido Socialista. El mal se llama difamar al Fari (que en paz descanse) desde el Ministerio de Igualdad. El mal se llama afirmar que los jueces son «machistas e iletrados» cuando Podemos se equivoca al hacer las leyes. El mal se llama entregar el Sahara a los marroquíes porque te sale de los huevos. El mal se llama hacer un Código Penal a beneficio de los delincuentes. El mal se llama afirmar desde el Gobierno que los jueces son unos «fachas con toga», y que hay que sustituirlos por afines al Partido Socialista. El mal se llama tener a la población pasando frío mientras el Gobierno, en las habitaciones VIP del Palacio de La Moncloa, trabaja en mangas de camisa. Y el mal se llama, en resumidas cuentas, tener a un Presidente narcisista y mentiroso que, como Luis XIV (el Rey Sol), está convencido de que el Estado es Él. Él. Él. Él. Sólo Él.

Lo dicho, lector. Siento joderte la fiesta, pero la cosa está así. Y no olvides nunca lo siguiente: para que triunfe el mal, sólo hace falta que los buenos se inhiban.

Piensa, al menos, en qué lado de la trinchera te colocarás tú.

Firmado:

Juan Manuel Jimenez Muñoz.

Médico y escritor malagueño.

Somos iguales

El juzgado en el que estoy sirviendo en la actualidad comparte pasillo central con los juzgados de instrucción 1 y 2 y también con el juzgado de primera instancia nº 2. Esta convergencia espacial me permite comprobar diariamente cómo los usuarios de los órganos de instrucción siguen siendo (en su mayoría) los mismos que hace ocho años cuando empecé en esto… El delincuente tipo en España es un hombre, de entre 25 y 45 años, de extracción social baja o media-baja, con un nivel pobre de estudios y una situación económica precaria. La tipología delictual básica, la de siempre: delitos contra el patrimonio, tráfico de drogas, lesiones… Estos clientes (muchos habituales) de la Justicia al principio me despertaban temor, luego respeto, y con el paso de este tiempo…pena. No justifico nada, ni creo en esas bobadas de “el problema es el sistema”, ni nada parecido, pero sí que opino que dependiendo dónde nazcas y cuál sea tu proceso de socialización la relación con el delito puede ser más o menos intensa. Estos investigados recurrentes, condenados reincidentes, no conocerán en su gran mayoría la gracia del indulto. Para ellos nadie legislará de urgencia. No habrá pactos políticos de legislatura en su beneficio. Ni siquiera se llamará por teléfono en su favor a la junta de tratamiento. Simplemente, serán condenados y cumplirán su pena. Sin más. Sin favores de nadie porque lo cierto y real es que no le importan a (casi) nadie. En esos pasillos hay vidas ingratas, muchos errores y dolor (el propio y, por supuesto, el de las víctimas). Al fin, dolor y delito empiezan con la misma letra. Lo que más me repugna de la reforma penal de la sedición y la malversación es que es legislación sancionadora (favorable) a la carta para unos pocos que nada tienen que ver con los demás. Y eso quiebra la noción elemental del Estado de Derecho: que todos somos «uno» y que la ley es igual para todos. Cuando muchas mañanas les sigo viendo sentados esperar a su abogado antes de la declaración para la que están citados les sigo preguntando lo mismo: “¿Está Ud. atendido?”. Esa pregunta y su respuesta ordinaria (“Sí, señor; muchas gracias”) me reconcilia con mis convicciones. Somos iguales.

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