El parking de la estación de Colmenar Viejo: más caro, peor gestionado y con los vecinos atrapados en medio
Lo que está ocurriendo con el aparcamiento de la estación de Colmenar Viejo ya no es solo una subida de precios. Es algo más serio: una gestión desordenada, poco transparente y mal explicada, que ha dejado a muchos vecinos en tierra de nadie, pagando más y asumiendo problemas que no les corresponden.
Porque una cosa es cambiar de empresa concesionaria, y otra muy distinta es hacerlo mal, sin una transición clara y dejando al ciudadano solo frente a dos empresas que se pasan la responsabilidad de unas a otras.
Una subida que se nota en el bolsillo, no en las mejoras
Desde el 5 de diciembre de 2025, la nueva concesionaria del parking de la estación aplica las siguientes tarifas:
Para muchos vecinos, esto supone un golpe directo: el pago diario se ha duplicado (+100%), y el abono mensual ha subido más de un 36% respecto a lo que se venía pagando hasta ahora.
No estamos hablando de una subida simbólica. Estamos hablando de dinero real, todos los meses, para personas que no aparcan por capricho, sino porque necesitan coger el tren para trabajar, estudiar o vivir.
Un parking de estación no es un lujo, es parte del transporte público
Conviene recordarlo: el parking de una estación no es un negocio cualquiera. Es una pieza básica del transporte público.
Cuando se encarece de esta forma, lo que se está haciendo en la práctica es encarecer el acceso al tren, penalizando a quienes combinan coche y Cercanías porque no tienen otra alternativa razonable.
Si de verdad se quisiera fomentar el transporte público, la lógica sería la contraria: facilitar el acceso, no ponerle barreras económicas.
Te cobran como siempre… y luego te dicen que devuelvas el recibo
A primeros de diciembre, la antigua concesionaria pasó el recibo del abono mensual como todos los meses. Los vecinos pagaron con normalidad.
Días después, la nueva concesionaria comunica el cambio de gestión y dice a los abonados que devuelvan el recibo, porque ellos no se hacen cargo de nada anterior: ni cobros, ni fianzas, ni contratos previos.
El vecino, confiando en la información recibida, devuelve el recibo.
Devuelves el recibo… y llega la penalización
Aquí empieza el verdadero problema.
Tras devolver el recibo siguiendo instrucciones, la antigua concesionaria envía una nota de débito reclamando:
Resultado: el vecino pierde dinero, no por haber hecho nada mal, sino por obedecer.
Esto no es un malentendido puntual. Es una consecuencia directa de un cambio de concesión mal gestionado, donde nadie ha pensado en proteger al usuario.
El vecino, en medio de un lío que no ha creado
Y aquí surge la gran pregunta que nadie está respondiendo:
¿qué ha pasado con el traspaso de información, contratos, fianzas y abonados?
Cuando un Ayuntamiento cambia una concesión pública, no puede dejar a los ciudadanos en medio del conflicto. El traspaso debería haber sido:
Lo que se ha hecho es justo lo contrario: trasladar el problema al vecino, obligándole a gestionar devoluciones, reclamaciones y cargos inesperados.
Marco legal explicado sin tecnicismos: por qué esto no es aceptable
Un cambio administrativo no puede perjudicar al ciudadano
Desde un punto de vista jurídico básico, el usuario no es responsable de los cambios de concesión. No los decide, no los negocia y no puede sufrir las consecuencias económicas de un mal traspaso.
Dicho claro: si hay un problema entre empresas o con el Ayuntamiento, deben resolverlo entre ellos, no a costa del vecino.
El Ayuntamiento sigue siendo responsable del servicio
Aunque la gestión sea privada, el aparcamiento es un servicio público concesionado. Eso significa que el Ayuntamiento no puede mirar hacia otro lado.
Tiene la obligación de:
Si el cambio genera perjuicios, la responsabilidad no desaparece.
No se puede penalizar al vecino por seguir instrucciones
Aquí se da una situación especialmente injusta:
el usuario devuelve un recibo porque se lo piden, y después es penalizado económicamente por hacerlo.
Esto rompe un principio elemental del derecho y del sentido común: la buena fe.
El ciudadano ha actuado correctamente. No puede salir perdiendo por ello.
Falta de información clara = inseguridad jurídica
Cambios rápidos, mensajes contradictorios, nuevos contratos y ausencia de explicaciones claras generan una situación muy concreta: inseguridad jurídica.
En la práctica, eso significa que el vecino:
Y eso, en un servicio público, no es aceptable.
Pagas más… pero con menos garantías
A todo lo anterior se suma un detalle especialmente preocupante: en el nuevo contrato que se pide firmar, la concesionaria declara no hacerse responsable ni del vehículo ni de su contenido.
El mensaje que recibe el usuario es demoledor:
Subir precios sin mejorar garantías no es mejorar un servicio.
TÚ ELIGES lleva el problema al Registro del Ayuntamiento
Ante esta situación, el partido político TÚ ELIGES, aun sin representación municipal, ha decidido actuar por la vía institucional y registrar una Propuesta de Moción para que el asunto sea analizado y debatido por los Grupos Municipales del Ayuntamiento de Colmenar Viejo.
La Propuesta de Moción fue presentada por Registro Telemático el 21 de diciembre de 2025, quedando anotada con el número de registro 35733/2025, y firmada por Miguel Ángel Pedrosa, Secretario General de TÚ ELIGES.
En dicha iniciativa se solicita, entre otras medidas:
Conclusión: no es modernización, es un desorden que paga el vecino
Lo ocurrido con el parking de la estación de Colmenar Viejo no puede presentarse como una mejora. Es una subida importante de precios, acompañada de falta de coordinación, escasa transparencia y traslado del problema al ciudadano.
El vecino paga más, tiene menos garantías y además se ve obligado a resolver conflictos que no ha provocado.
Por eso, este asunto ya no es solo una queja puntual. Es una cuestión de gestión pública, responsabilidad política y respeto a los vecinos. Y merece respuestas claras, soluciones reales y decisiones que no vuelvan a dejar al ciudadano en medio.
Miguel Angel Pedrosa
Secretario general del partido politico TÚ ELIGES
