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Tengo mi nietecita autista

  • Escrito por Angel Luis Cancela Zapatero

Y va al Colegio Público Miguel Hernández, al lado del Colegio Soledad Sainz, en la cerquilla alta. Autismo

Nunca he entendido, ni he sabido qué hacer frente a las deficiencias naturales. Locos y subnormales les llamábamos antes.

Es un colegio en el que el alma se te cae a los pies las primeras veces que vas. Los niños más feos que nadie pueda imaginarse son los compañeros de mi nietecita. Completamente deformes y repulsivos.

Dios debe tener ratos en los que es un canalla. Parece que es el cartel que tenía que poner a la entrada.

Niños inocentes sin poderse mover, en sillas de ruedas, arrastrando los pies, con la mirada perdida, sin controlar esfínteres ni capacidad de comer solos. Ni arroparse del frío, ni vestirse, ni comunicarse.

¿Qué clase de Dios amoroso puede ser tan injusto?

Este jueves de Navidad, el Colegio hizo en la casa de la Juventud, una fiesta en la que todos participaban en el escenario.

Llegué tarde. Pensaba que no iba a poder llegar. Estaba empezado.

En la penumbra del pasillo de entrada había sillas de ruedas con los niños, y, con cada niño una cuidadora.

En el escenario una música bellísima, y las cuidadoras bailaban moviendo los brazos de los niños y niñas, moviendo los carritos y las sillas.

Y sonreían.

Ellas y los niños.

Y los padres y las madres, y los abuelos de las butacas.

Sonreían cargadas de ternura.

Brillantes.

Brillantes como estrellas de Navidad, como ángeles anunciando la buena nueva.

Si no existieran estos niños, no podríamos ver a estos seres humanos, impresionantes que son los que los cuidan, y los quieren.

Si existen estas personas, que compensan con creces, la indigencia de los niños, la bondad amorosa de Dios, puede volver a concebirse.

A fin de cuentas, todos recibimos gratis la vida y la conciencia, la belleza, la fuerza, la inteligencia. Lo recibimos sin ningún mérito propio. ¿Por qué iba a ser menos que los demás quien recibe menos parte del regalo?

¡Ay!

Benditos seres humanos compasivos que cuidan de estos niños, que hacen justicia por todos, que les llenan de cariño y de cuidados.

Si Dios existe es, a la vez, cada uno y el conjunto de todos.

Y, a este Dios indigente, encarnado feo y loco, carente de fuerzas, le ayudan y le sirven los más bellos ángeles..

¡Gracias!!!

Por esta Navidad y por sus ángeles!!!

Ángel Luis Cancela Zapatero

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