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El motor de gravedad, frontera de lo imposible.

Sistema de almacenamiento continuado de energía gravitatoriaMotor en cinética

La energía mecánica de la gravedad se usa por la humanidad, con los ríos o los saltos de agua, desde el antiguo Egipto a nuestros días, de forma ininterrumpida desde siempre.

Por lo que parece razonable que pueda hacerse de otras formas.

Como con una máquina que sustituya el medio acuático por cualquier otra masa elevada, que genere la tensión gravitatoria, y, como siempre, obtener un excedente, por acumulación de tiempo/espacio de trabajo.

Una interactuación de la física clásica de las palancas, con la física cuántica de la gravedad, capaz de acelerarse a 9,8 metros por segundo cada segundo.

Y se trata de construir un prototipo que pruebe que es posible.

La forma de almacenar energía mecánica es en un volante de inercia.  

Y la forma elegida, de obtener excedente mecánico de la gravedad, es con la aplicación de palancas secuenciales de diferente graduación, continuadas en espiral, que traslade el mayor tiempo de trabajo de tensión de la gravedad sobre la masa motor, a la aceleración de giro, del volante de inercia.

Quien quiera replicar el experimento debe tener en cuenta la resistencia de los materiales.

El eje que usaba con uno de los prototipos, era de tres centímetros, y se rompió de la fuerza de la torsión.

Este eje que era de unos cuarenta cm. tenía, como consecuencia de su longitud, que su flecha limitaba el crecimiento de la espiral porque sus radios, a cada vuelta, quedaban más distantes de la vertical sobre el eje. Por lo que, reduciendo su longitud, entre rodamientos, hasta cinco/siete cm, espero que no haya problema en el siguiente prototipo en construcción.  

También hay que tener en cuenta el espacio de elasticidad de la cinta, a los efectos de las mediciones, porque queda un espacio/potencia perdido a la hora del final de la aceleración de la espiral.

El sistema tiene los pasos secuenciales siguientes:

El primer paso es la palanca del eje motor

Sobre el eje de 3 cm de diámetro, ejerzo una fuerza de torsión, del brazo de la palanca que utilice, sobre el radio opuesto de 1,5 cm.

De forma que, si le sueldo una palanca de 1,5 metros, ó 150 cm, la presión de la palanca va a multiplicar por 100 el peso/fuerza que la aplique.

Así que, si cuelgo un peso de 350 kilos, tirando de la palanca/brazo, contra el radio opuesto, la potencia de torsión con la que trabajo, es de 35.000 kilos.

Naturalmente la fuerza real aplicada es solo la fuerza de la resistencia.

El resto se libera en velocidad de caída, que, a su vez se transmite al eje y al volante. Otra cosa interesante de la aceleración de la gravedad es que acelera igual con un kilo que con cien mil kilos.

El segundo paso es la palanca del eje del volante

En el eje motor hay soldada una gran rueda dentada, unida con una cadena, a la rueda dentada más pequeña, del eje del volante. De forma que la multiplicación de velocidad resulta de 300 vueltas del eje del volante de inercia, por cada vuelta del eje motor.

(Dos multiplicaciones intermedias, una por veinticinco y la otra por doce)

En consecuencia, si al peso del volante de 100 kilos, le multiplico por 300, va a ofrecer una resistencia máxima al movimiento de 30.000 kilos.  Más las resistencias de rozamientos. Menor de los 35.000 kilos disponibles.

En el nuevo prototipo estudio la posibilidad de multiplicar por cuatrocientos, el número de vueltas del eje del volante por cada vuelta del eje motor.

Porque realmente la resistencia al giro del volante de inercia, es bastante inferior a la presión del eje motor. Y creo que vengo desperdiciando mucha energía.

El tercero es la interrelación de la fuerza de la gravedad y sus palancas con la inercia

Cuando soltamos el peso motor desde su altura, de forma que, a través de la polea ejerza su fuerza sobre la palanca que la transmita a la torsión del eje, con la potencia de 35.000 kilos, el eje del volante, que ofrece una resistencia de 30.000 kilos, empieza a girar, a 300 veces más velocidad que el eje motor.

Y, en la misma décima de segundo/centímetro/milímetro, en el que empieza a moverse, la resistencia al giro del volante de inercia resulta menor.

Porque el propio volante ya tiene incorporada la potencia transmitida.

De forma que ya no necesitamos esa potencia para forzarle al giro, sino una menor.

El cuarto es la transmisión de la aceleración de la gravedad a través de la espiral adecuada

Una vez que el eje del volante de inercia está en movimiento, necesita energía para mantener su velocidad y energía para acelerarse.

Energía menor que la inicial.

En consecuencia, podemos reducir la palanca que ejercemos con el peso motor sobre su eje, reduciendo el radio de forma continua y secuencial con una espiral.

Pero una espiral concreta, que guarde relación y equilibrio con la energía necesaria.

Porque el exceso de energía simplemente se pierde, o desequilibra la relación de radios y el defecto de energía impide la aceleración, o incluso reduce la velocidad. 

La espiral/palanca más conveniente es la más violenta que permita el equilibrio referido, la que emplea toda la potencia disponible en acelerar continuamente, reduciendo el radio sobre el eje.

De forma que no esté ni un milímetro con la misma velocidad, por no desperdiciar ningún milímetro en el puede acelerarse.

Pero sin llegar al límite de la proporción de la transmisión de potencia que resulte incapaz de acelerarla.

La inercia, a cada segundo/milímetro tiene más potencia y requiere menos aporte de energía para su aceleración, pero cada segundo/milímetro que se mantiene sin acelerar es un segundo perdido.

El quinto paso es la propia dimensión y composición del volante de inercia   

El tamaño/longitud de la circunferencia es muy relevante.

Por la peculiaridad de que, la potencia que va a transmitir el volante a su propio eje, a través de la inercia, (cuando se pretenda transformar esa potencia de masa y velocidad, a otra forma de energía como la eléctrica, a través de un generador), también va resultar diferente esa potencia resultante, según y en proporción a la longitud del radio, sobre el que su peso/masa ejerza palanca sobre su eje.

Así un volante de cien kilos, que tenga ochenta de ellos en la parte exterior de su circunferencia con un radio de 1,20 metros va a transmitir una potencia mucho mayor que si esos cien kilos están en una plancha uniforme, aún con la misma circunferencia y masa.

Y muchísimo más que si fuera un largo cilindro macizo de poco radio.

La otra peculiaridad del volante es que lo que ofrece resistencia al giro y la aceleración es solamente su peso, (además del rozamiento del aire) con independencia de su circunferencia, pero es su circunferencia, la que contabiliza la velocidad.

Mayor velocidad, a mayor radio del volante, justificada por la relación antes expuesta, de la mayor potencia por la mayor palanca sobre su eje

El sexto paso es la conversión en electricidad mediante un generador aplicado al otro extremo libre del eje del volante

Este generador eléctrico debe ser de tal forma que sea capaz de canalizar toda la energía disponible en unos pocos segundos con toda la potencia disponible, para evitar las pérdidas del propio tiempo/gravedad.

Esta energía violenta y puntual, de mucha potencia, se puede transmitir a la red general o a alguno de los sistemas de almacenamiento, o baterías.

Y, con parte de la energía obtenida, rearmar la máquina volviendo a subir el peso a su altura de puesta en marcha, con un sencillo motor eléctrico de bicicleta, y utilizar el excedente en lo que resulta más conveniente

Resultados experimentales del prototipo de 2015

Con las limitaciones de que:

- los ejes flexionaban, y no se pudo levantar más que un metro con treinta y ocho centímetros,

- con unos márgenes de radios de espiral en el eje motor de 50 a 80 cm.

Se llegó a alcanzar una velocidad de 60 metros por segundo, con un volante de 40 kilos.

Y una equivalencia de altura sobre los 350 kilos de peso motor, de 10,49 metros. (10,49:1,38=7,6= 760%)

Las previsiones de energía disponible en el volante de inercia del nuevo prototipo, de 2016/17 son:

Contando con la misma velocidad del eje del volante de inercia del anterior prototipo, de 60 metros por segundo, con una circunferencia de 3,14m, al tener el nuevo prototipo una circunferencia de 8,16 m, el resultado de velocidad sería de 155 metros por segundo. (558 km/h)

Y la equivalencia de altura, en relación al peso motor sería: Masa por velocidad al cuadrado, partido por masa por cuatro, por 9,8, que es 100 por (155 al cuadrado) 24.311, con dos ceros más, 2.431.100, dividido por (350x4x9.8=)13.720, resulta una altura de 177 metros.

La longitud de la cinta atada al peso motor, es la longitud de la circunferencia media entre el radio mayor de 1,5m y el menor de 0,25m de la espiral, es de 5,5 metros de altura.

Que es la altura inicial del peso motor, que define su energía potencial.

Supone más de treinta veces la energía potencial. (177:5,5=32,18)

Cada minuto aproximadamente, treinta y dos veces la energía de la masa con la que se cargue la máquina.

Treinta de ellas de excedente limpio.

Esto, contando con una velocidad de giro del eje, ya obtenido, con el prototipo anterior, en el que la espiral estaba formada con tarugos de madera sobrepuestos, bastante irregular, con una altura total del peso motor de 1,38 metros.

Y en el que la diferencia de radios en la espiral era de un máximo de ochenta cm y un mínimo de 50 cm

Mientras que en la nueva espiral pretendemos una altura de 5,5 metros de altura y una evolución de los radios desde 25 cm, a 150 cm (un metro y medio), con lo que pretendemos acumular la potencia de los 35.000 kilos, durante esos cinco metros, en velocidad del volante, alimentado por la gravedad.

Con la necesidad de recuperar, para su rearme, solamente 350 kilos a 5,5 metros.

Si, además de extrapolar la velocidad del eje conseguida, extrapoláramos la proporción por la altura, de 1,38 a 5,5, serían 3.98 veces.

Lo que nos llevaría a una velocidad del eje de 60 m/s, a 239 m/s, con una circunferencia de 8,16m, la velocidad sería de (8,16:3,14=2,59) (239x2,59=621)   621 metros por segundo.

Y la equivalencia en relación a la altura del peso motor sería de:

621 al cuadrado, por cien, dividido por (350X4X9,8), QUE SON (385.641X100=)38.564.100:13.734= 2.807 METROS DE ALTURA.

¿Hipótesis o experimentación?

Las discusiones sobre los textos sagrados, de cualquier ciencia contrastada históricamente, su veracidad o su utilidad, y sobre todo sus límites, ya han sido asumidas por la mayoría de la humanidad, como estériles, sólo la medición es la ciencia.

El prototipo pretende investigar si un peso elevado a una altura, es capaz (mediante palancas graduales del peso sobre un eje transmisor, y multiplicación fija de velocidad proporcionada al volante de inercia), de acumular en su velocidad mayor energía gravitatoria que la potencial.

Las mediciones del experimento que se adjunta son:

Un peso motor de 350 kilos

La altura inicial del peso 1,38 m

Las palancas de los radios de la espiral, sobre el eje motor: de 80 a 50 cm

La medida del diámetro del eje motor: 3 cm

La multiplicación de velocidad del eje motor al eje del volante de inercia: 300 vueltas por vuelta

El peso del volante de inercia 40 kilos

La circunferencia del volante 3,1416 m

Una vez que se suelta el peso motor el tiempo empleado en llegar el peso motor al suelo es de 29 segundos. Y genera medio giro del eje motor.

Medio giro del eje motor, que, multiplicado por trescientos, son ciento cincuenta veces la medida de la circunferencia del volante de inercia de 3,1416 metros, lo que supone 471 metros.

Dividido en ocho espacios de 58,8 metros

Y las medidas de tiempo intermedias son:

En el espacio uno, entre 7 y 14,                               7 segundos

En el espacio dos, entre 14 y 17,                             3 segundos

En el espacio tres, entre 17,3 y 20,91,                       3,6 segundos

En el espacio cuatro, 20,91 y 22,92,                           2, 01 segundos

En el espacio cinco, entre 22,92 y 24,2                     1,28 segundos

En el espacio seis, entre 24,2 y 29                             4,8 segundos  

Se trata de ver la secuencia de aceleración, y cómo el tiempo espacio empleado, marca el cambio de dirección de la fuerza.

La resistencia al giro inicial, se reduce con la inercia en cada centímetro/segundo de aceleración

Cada 25 cm de cinta/altura, la aceleración del volante tiende a duplicarse.

La inercia necesita un nuevo aporte de energía/fuerza permanente y equilibrado para acelerarse.

Los 350 kilos de fuerza/potencia, divididos por 300, apenas aportan 1,16 kilos, en medidas iguales del eje.

Pero la palanca que realiza el peso motor sobre su eje, por el radio mayor sobre el radio menor, para forzarle al giro es desde (80:1,5) 53,33 veces ó 18.666 kilos, frente a una resistencia de 40x300= 12.000kilos

A partir de aquí la inercia reduce la resistencia, y necesitamos un radio menor en la espiral, para mantener la aceleración.

Las cinco primeras medidas, a pesar de lo ineficiente/irregular de la espiral muestra ese crecimiento, que culmina en la medida cinco.

Con un recorrido de 58,8 metros en 1,28 segundos.

(58,8:1,28=48,59 m/s)

Aplicando la fórmula, (masa por velocidad al cuadrado, en metros por segundo, dividido por: masa por cuatro, por gravedad) de equivalencia de alturas sobre la energía potencial del peso motor de 350 kilos, a los 1,38 m de altura, 40x2.361,2=94.449, dividido por 350x4x9,82=13.734, la equivalencia resulta ser de 6,87 metros.

6,87:1.38=4,98 veces la energía potencial

Con lo que queda demostrado que

-         Es posible, a partir de la energía gravitatoria, acumular en un volante de inercia mayor energía que la potencial

-         Que, en cada minuto, en un prototipo semejante al utilizado, con solamente 1,38 m de altura, podemos disponer de un excedente de casi cuatro veces la energía potencial que se emplee.

El mismo eje del volante se puede convertir en un generador eléctrico que permita el aprovechamiento de la inmensa energía excedente, en el mismo lugar en el que se genera y donde vaya a consumirse, evitando los problemas de distribución y almacenamiento.

Este prototipo básico y artesanal, es manifiestamente mejorable, simplemente con:

Una espiral estable, que aumente la aceleración centímetro a centímetro. Una altura mayor que aumente el tiempo/espacio y por tanto la suma de tiempo de aceleración.

Un radio mayor del volante de inercia.

Materiales de nuevas generaciones que soportaran más presión

Estudios colectivos de las variables que mejoran la aceleración

En cualquier caso, estamos ante la disposición de energía inagotable y un cambio de calidad y forma de vida de la humanidad, y del planeta.

Y un enriquecimiento en los próximos veinte años para los primeros que lo pongan en marcha en el mercado actual de la energía.

Ángel Luis Cancela Zapatero

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